Genealogic es, sin duda, el proyecto más ambicioso en el que he trabajado y al que más horas he dedicado.
Durante más de veinte años, nuestra familia registró sus perros en el UKC para obtener pedigrís oficiales. Pero cuando comencé a involucrarme de lleno en el negocio familiar, me di cuenta de un problema evidente: en esos pedigrís solo aparecían nombres. No sabía qué perros eran, cómo lucían ni cuál era su historia. Además, cada trámite era lento, algunas cartas se perdían, y más de una vez terminé con un pedigrí manchado de café.
En un momento de frustración, decidí crear un sistema que resolviera todo eso. Así nació el primer prototipo, BlackGrees, allá por 2020, en plena fiebre de las criptomonedas. Mi idea inicial era registrar los pedigrís como NFTs dentro de una blockchain, pero pronto comprendí que la descentralización no era lo que necesitaba. Lo importante no era grabar errores para siempre, sino poder corregirlos.
De esa reflexión surgió Presarve, un sistema centralizado de pedigrís enfocado exclusivamente en el Presa Canario, mucho más completo y funcional. Sin embargo, con el tiempo entendí que mi enfoque seguía siendo limitado: lo estaba tratando como si fuera un club de raza, cuando en realidad quería algo mucho más grande —una herramienta para la verdad genética, no para la burocracia.
Así nació Genealogic, una plataforma capaz de reunir, visualizar y corregir genealogías reales de todas las razas.
Permite ver fotografías de todos los ancestros, calcular la endogamia en segundos, realizar transferencias digitales instantáneas y rastrear las líneas de sangre hasta el siglo XIX, mostrando las razas originales que dieron origen a muchas de las actuales.
Hoy, criadores de distintos países ya la están utilizando, descubriendo y compartiendo la historia real detrás de sus perros. Genealogic no solo es una herramienta: es una forma de rescatar la verdad que se perdió entre papeles, sellos y nombres incompletos.
